miércoles, 19 de agosto de 2015

ESCATIMANDO NUESTRO TIEMPO PLACENTERO





¡Cuánto deseo de desatenderse de obligaciones!

¡Cuánto desafecto nos debemos a diario entre humanos, en cuanto al sexo y a la convivencia!

¡Cuánta palabrería vana en la unión!

¡Cuánto dejar las formas porque las desganas se apoderan de uno o de una!

¡Cuánta insinceridad en la convivencia!

¡Cuánto desamor en el diario vivir!

¿Cuándo esmaltaremos de escenas líricas de amor nuestro vivir?

¿Cuándo reinará un oasis lírico y consensuado pleno de comprensión y entrega?

¡¿ QUIÉN DARÁ A LA PAREJA DE LOS HUMANOS LA CONSISTENCIA, LA ENTREGA, LA CONVIVENCIA REPONSABLE, LAS CARICIAS EN TODA SU EXTENSIÓN TAN NECESARIAS PARA PODER RESPIRAR A PLENO PULMÓN, EL HABLAR Y DISCUTIR TEMPLADO, EL NO ENGAÑO POR NIMIO QUE SEA¡?

Pues normas de vida, de esta nuestra vida, la tenemos en la conciencia de nuestros clásicos y de nuestra tradición. Sólo, que hoy, en un siglo sin apego y sin Principios  lo queremos olvidar todo ante el menor desapego. ¡Poco importan los hijos! ¡Poco importa la vida en común! ¡Poco importa la vida familiar!

¡Tanta farsa! ¡Tanta deslealtad! ¡Tanta  falta de amor y caricias y te quiero! ¡Tanta carencia de muestras auténticas de ser  siéndonos!

Pues nuestros clásicos apoyándose en las letras del abecedario, trenzan con garbo el ideal de la mujer y del marido; ideal que adquiere valor existencial al considerarse como la joya diaria del devenir de la pareja desposada.

Cierto que en todo cuadro idílico se ciernen sombras de buitres, aves rapaces que vienen a desestabilizar la paz del nido y el vivir; como es el caso del Comendador:

                        Señales son del juicio
                        ver que todos perdemos
                        unos por cartas de más,
                        otros, por cartas de menos.
                        Dijeron que antiguamente
                        se fue la VERDAD al cielo;
                        tal la pusieron los hombres/las mujeres,
                        que desde entonces no ha vuelto…

                        ¡¡¡“SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA”,
                        para meterme por estos vericuetos humanos!!!,
                        haciendo la cuenta…con mi humildad,
                        adonde lo más es menos.
                        No me precio de entendido,
                        de desdichado me precio,
                        que los que no son dichosos,
                        ¿cómo pueden ser discretos?

                        Dos polos tiene la tierra,
                        universal movimiento,
                        la mejor vida, el favor,
                        la mejor sangre, el dinero.

                        Fea pintan a la envidia,
                        yo confieso que la tengo;
                        de unos hombres que no saben
                        quién vive pared por medio..
                        Con esta envidia que digo
                        y lo que paso en silencio,
                        a mis soledades voy,
                        de mis soledades vengo:..
                        Virtud y filosofía
                        peregrinan como ciegos;
                        el uno se lleva al otro,
                        llorando van y pidiendo…

                        Nuestras vidas debieran estar henchidas
                        de inspiración poética y gracia,
                        expresión en nuestras comunicaciones
                        de connubio armónico y vivaz.

                        No haya fallos en la correspondencia
                        que debe estar exuberante
                        de sinceridad y emoción.



3 comentarios:

  1. ¡CUÁN CIERTO LO QUE NOS APUNTAN NUESTROS CLÁSICOS! VEREMOS LA CONCLUSIÓN CON UN MAGNÍFICO DIÁLOGO ENTRE ESPOSO Y ESPOSA: SE DECÍAN LAS COSAS A LA CARA CON CLARIDAD. LA PRÓXIMA ENTRADA LO VEREMOS. ESPERO ENTRAR EN LAS BITÁCORAS DE AQUELLOS QUE EN TIEMPOS DE BONANZA ME SEGUÍAN, PERO LA VIDA TE DEJA DE VEZ EN CUANDO DESCOLGADO DEL BUEN HACER DIARIO. A TODOS QUE VUELVAN A RECIBIR EN SUS COMENTARIOS Y QUE LA AMISTAD SIGUE EN MI CORAZÓN COMO ENTONCES, PERO MUCHO MÁS AQUILATADA. LA EMPATÍA SIGUE VIVA Y YO VIVO. UN ABRAZO A TODOS.EVARISTO

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