
Todo lo compartes, hasta el aire y el ozono
De tu ventana hacia tu mar.
¡Qué orilla más encantadora!
Blancas espumas para suavizar lo angosto del camino.
Creo en el camino de Santiago:¡ es fe, es esperanza, es vida!
Sigue caminando por esos vericuetos que trae la vida:
Sobre mis pies llevo miles de kms. caminando estos seis años;
Sigo y sigue moviendo tus músculos que necesitan oxígeno.
Claro que te mueve ese corazoncito que lanza su savia
Vital para vitalizar toda la expansión de tu soma;
Siempre fresca ionizando, oxigenizada, ozonizada:
Que es lo que hace que la vida sea vida,
Llevando amor a todas esas células hambrientas de vida
No paremos las actividades nuestras.
Corramos en pos de lo que creemos y esperamos,
Y todo lo esclarezca y penetre de luz el amor:¡ cierto!
La historia, la ciencia, el espíritu, la naturaleza
Me llaman, me reclaman para vivir la vida.
¡Cuántas atracciones os rodean y llaman vuestra atención!
Sol, fuego, arroyo de cristalinas aguas
Coparticipan en nuestro amable y leve devenir.
Os envuelve la música con dulce y suave clamor,
Animáis vuestro dulzor en esos lugares amenos,
Llenos de fontanas rientes y de libélulas volando;
Así es como vuestros descansos son propiamente de nuestros clásicos,
Como Fray Luis de León, Juan de la Cruz, Teresa de Jesús…
Descansad vuestra lucha diaria, aunque quede mucho…
Hacéis caminos al caminar y sendas al respirar.
Todos los días camináis hacia el encuentro
De dar, sentir, construir, sembrar, mejorar.
Siento lo que se siente con plenitud
Y que alguien me penetra con su mirada,
Te escudriña todo tu interior, mirando
Lo profundo que hay en ambos: que no deja de ser copioso.
Vuestras dulces sonrisas se rompen como las olas espumosas;
Todo rueda por la arena de la vida,
Y aunque haya espuma y sal, hay sonrisa;
Paz en el corazón y en la amplia alma,
Que no deja de pensar, creer, esperar y seguir creando.
Se querían tan íntimos, como el mar extenso,
Su intimidad tan extensa,
Que los horizontes lejanos
Se iban ligando como seres en soledad
Sonora cantando y loando.
Estoyme inspirando en lo que voy leyendo en vuestras bitácoras
A la par y siguiente, se ampliaba la musa,
Y la luna eneril llena ha pasado sabiendo, avanzando, susurrando,
Penetrando en los negros bosques y en las dilatadas galaxias.
¡Qué bonita la imagen escribiendo en ese libro de nuestra arena inmensa!
Me llama la atención que sólo en tu lado izquierdo,¿faltaba el hálito?
Porque ya no podía respirar…,¿ hay algún problema físico?
¡Me gustan vuestras quejas que es a las que más debiéramos dedicarnos!
¡Volaste como águila buscando el mensaje de la amad@!
¿Creéis que merece el grito “ hasta calcinarme de lágrimas”?
¡Vive llenando de alegría tu vivir!
No cargues de tanta negatividad, ¡que nos es preciso vivir!
Las olas espumosas de mi mar Mediterráneo vienen y van besando
Estas oscuras arenas y mecen suavemente mis pies
Cuando me voy de paseo en esos largos kilómetros de costa
Que me recorro un día sí y otro también. Las blancas espumas
Me traen recuerdos, bellas imágenes, susurros de amores presentes
Y pasados. Traen mucho y poco de lo que poco y mucho
Que hemos conversado. Lo mejor disfrutar el cara a cara: No quiero
Mensajero de pasados sueños, sino vivencias de presente pleno.
Pásate por los flancos blogs, de la parte derecha de reflexiones…
Pues no dudo que el peripatetismo sea la lanzadera que sirva
En el ágora, en el foro, en el paseo, en el jardín:
Cualquier sitio puede ser “ locus amoenus” de nuestros clásicos.
Sigamos escribiendo peripateticando…
Te soñé que vendrías y la amistad explosionaría.
Has entrado como un caballo alado en mis pots:
¡Qué alegría que tú, siempre tú llegas!
Las ausencias son huidas, vivencias con esos recuerdos,
Con esas imágenes y sus querencias y sus simpatías.
He seguido leyendo, pues tu soñar eran dolorosas realidades;
Yo en septiembre perdí a mi hermano.
Todo está reciente, pero le llevo en mi caminar,
Que está siempre aleteando y qué hermoso “ enviaré
Al cielo un globo saturado de besos y abrazos con el amor
De toda la familia”. Comparto tu gran emoción.
Corriste con ansias de vivir tu tiempo,
Galopando alegre por la nada,
Presintiendo, tal vez, tu breve tiempo
En nuestras crístinas vidas.
Nos llenastéis de gozo, complacencia y alegría.
Sí esa es la realidad: se ha ido y está aleteando nuestra persona.
¡No lo olvidemos! Están. Vuelven a nuestras presencias;
Nos susurran palabras de amor y esperanza.
Lee, si te animas, la entrada que hice a mi hermano:
Son los ángeles de nuestra guardia.
Sigamos soñando en nuestros seres queridos.
¡Me has hecho llorar! Más que imágenes,
Son ángeles que nos protegen. Nos hablan
Y nos escuchan, nos orientan y nos iluminan.
Que nuestro amor verdadero traspone las desesperanzas.
Las caricias de sus alas despiertan el buen vivir
De los que aún estamos en la arena de la vida.
Cantamos por ellos a la vida que nos espera.
Hagamos de nuestro vivir una vivencia plena,
Pensando en lo que amamos y damos.
Nos perdemos en nuestras soledades
Y en la levedad de nuestro ser;
En ella misma nos encontramos
Y todo el fruto de la fruta madura disfrutamos.
Vengamos, amores míos, en esta vivencia de extensa mar,
Solos y, tal vez, tristes en la largueza de nuestras costas.
Vuestros hombros fuertes y recios y duraderos
Y más que bellos son los que yo ahora necesito.
Sois vosotras las que las espumas de vuestros mares
En esta noche de plenilunio las que necesito
Junto a mi corazón palpitando en el azul de nuestro mar.
Mis labios vienen dispuestos a daros amor, mucho amor
Y cantaros palabras de entrega y pasión;
Extendiéndonos en las doradas arenas
Recibiendo el calor y la alegría del encuentro.
Somos todo tacto. Somos ojos y corazón
Para disfrutar del encuentro que nos proporciona
Nuestra aura marina de una primavera primera.
Canciones nos traen las olas en este anochecer
Para llegar al climax de un amanecer rubicundo
Y vital en un nuevo renacer dinámico
Y lleno de nuevas energías y vigoroso surgir.
Somos dichos@s y con claro futuro de destino.
Marbella, 30 de Mayo del 2.011
Evaristo B. Lozano

Ya ves, cómo me he encontrado en este período. Falto de energía y no mucho entusiasmo. La Primavera, astenia pura.
Al contemplarte en doradas arenas:
Durante unos largos paseos a la orilla de nuestro mar Mediterráneo voy caminando con la brisa fresca de las mañanas y algo más cálida por las tardes.
Vivo el hálito del céfiro de nuestro mar. Me expansiono toda mi capacidad torácica: ampliamente abiertos mis alvéolos pulmonares a la brisa y vital aura.
Cercano a la desembocadura del Río Verde, junto a la residencial Salduba, residencia de los romanos, pues vestigios encontramos, muchos días me siento y explayo todo mi ser entre la dorada arena de cálida textura y siento el sueño de lo perfecto, de lo que no se ha acabado: la profundidad de nuestro mar, su tranquilidad, aunque la superficie golpee una y otra vez nuestras orillas y sus aguas lamen mis pies, llenándolos de salitre y sus componentes saludables. Son sueños que se hacen realidad, junto a nuestro mar.
Es decir, que todo lo que expresas, bien se puede dar en sensible y delicado y pletórico soma, como el que muestras en las escenas fotográficas.
Yo llevo seis años persiguiendo el ensueño de las arenas cálidas y transparentes: formas de cuerpos iluminados y quisiéramos que se hiciesen presencia.
¡Cuántos recuerdos!¡Cuántos momentos!¡Cuánta bella imagen! ¡Cuánto cuerpo resplandeciente!
¡Las olas me traen siempre caricias!
¡Me traen dulces y estremecedores masajes!
Sueño en lo que veo, contemplo. admiro:
Tenemos noche de luna plena, sobre tu cuerpo
Enarenado rihela con esplendor su halo
Con irisaciones centelleantes y con gran suntuosidad;
Vislumbrante desde la aterciopelada ladera
De nuestro boscaje cimbreante y odorífico.
¡Amado, es dando sin recibir,
Es consagrando tu vida al amor!
¡Amado, sin esperar…!
¡Amando, idolatrando, creyendo!
¡Corazón interior necesita verter su pulso
Dentro de su fresca ladera pasando paisajes
Blancos, rosa, llenos de risueños entrecejos,
Juntando en la noche cercana su frescor y su aura.
Dejando en la noche de luna su amor y su ternura.
Dejando en el momento la verdad de su amor;
Dejando la libertad en su encuentro:
Libertad de su amor en la espesura de su jardín.
Marbella, a 24 de Abril del 2.011
Evaristo B. Lozano

El amor es siempre
Puerta de la confianza.
El amor es sacrificio del corazón,
Pues,¿no es cosa dura amar al enemigo?
La victoria del amor está
En rendir el ánimo y la voluntad:
¡Oh crudo, oh ciego amor!
Amar con moderación:
Regalo el oído,
Cría voluntad.
El amor natural ni es loable,
Ni digno de vituperio;
Tiene por fin la necesidad
Y el propio derecho.
Sabio ha de ser el amor, viendo la fama
Del sujeto que estima hermoso y grave.
Sólo ha de ser amor, sólo una dama
Ha de estimar en su prisión suave.
Solícito ha de ser, no procurando
Ocasiones al gusto solamente.
Secreto en fín, pues ha de callar
Cuando algún favor o alguna acción intente.
Y así será el amor, siendo perfecto:
Sabio, solo, solícito y secreto.
Porque amor es un deseo de belleza,
Cual fuese la belleza que se amare,
Tal será el amor que se ama.
El amor se ministra en la ejecución de la razón,
De la ocasión se sirve en todos sus hechos…
El amante, olvidado de sí mismo,
Sin más objetos que su ídolo;
Sin más dicha que el placer,
Se arrastra con abatimientos
Y languidez a merced de los caprichos
De la belleza que adora.
El amor es el imán de tus ojos,
Pero amor con condición
No es amor, porque amor
Con dependencia es amor
De contingencia.
El realce del amor humano
Es la prudencia de su uso,
Porque suele resfriarse,
Por menos, y, perderse, por más.
Debe ser como nuestro aliento,
Que siempre acompañe a la vida…;
Padecer para saber amar
Es comenzar a saber
El arte del querer.
El amor es un pozo de agua cristalina,
Pero las gentes se dan tal maña
Que todo lo revuelve ( agita)
Y saca el cieno de madre.
Todo aquel ser humano
Que no ha amado apasionadamente
Ignora la mitad
Más hermosa de la vida,
Pues cuando se ama,
El corazón es quien juzga.
Estando en el principio de todo:
La razón de todo,
El fin de todo,
Un deseo hay: de transformación y de progreso.
Pues el amor aborrece todo
Lo que no es amor.
El amor, suprema felicidad
Acá en la tierra, necesita
Para ser fuerte y duradero
Prestarle sus lágrimas el dolor;
Hijo de la melancolía
Más que del gozo,
Y nunca es más pura y ardiente
Su llama que cuando se enciende
En unos ojos anegados por el llanto.
Cuando el amor no es una llama
Que caliente, sino un fuego
Que devora, lo consume todo,
Hasta la misma conciencia.
El aire le da el soplo:
Se levanta, se reúne, se abaja,
Pero el fuerte soplo que lo guía,
Lo agita tan sólo para animarlo,
Pero nunca para apagarlo;
El amor es el soplo
Y nuestras almas son ese rescoldo,
Ese borrajo, ese calivo, esas brasas.
El amor es la más fuerte
De todas las pasiones
Porque ataca al mismo tiempo
A la cabeza, al corazón y al soma.
Amor es encontrar en la felicidad
Del otro, la propia felicidad.
El amor fundiendo y mezclando
Dos seres en una unidad angelical
Y sagrada, se encuentra el secreto de la sua vita:
No son más que los dos términos
De un mismo destino;
No son más que las dos
Alas del mismo espíritu.
¡¡¡ Amad, entregaos, sacrificaos,
Corregiros, animaos, sosteneos,
SED LA HISTORIA DE TODA VUESTRA VIDA.
Marbella, 21 de febrero del 2.010
Evaristo B. Lozano

La voz de un hombre que ha nacido para hablar, no puede ser amordazada por una prohibición
La Sociedad Civil debe constituirse en tribunal y foro para que el clamor de la vida comience a latir bajo las palabras lanzadas desde Internet y los Internautas se transformen en ABANDERADOS TRANSFIGURADOS en la elocuencia de sus discursos y convertirse en ABOGADOS defensores de la auténtica DEMOCRACIA.
Hilar discursos llamados a convencer al indiferente, a mudar al tozudo con razones, a excitar al débil. No importa soledad, aburrimiento y desempleo. Necesitamos la palabra, nuestra palabra retenida como en una cárcel, y ya es hora de estallar desde lo más íntimo, buscando anhelantes el diálogo con los otros y buscando soluciones para nuestra SOCIEDAD.
Si hay que defender el orden, hagámoslo; no puede prevalecer la mediocridad, el abuso y el desastre.
Podemos trastocar los tiempos.
Podemos hacer hablar a todos por Internet.
Podemos albergar la generosidad para con nuestros amigos.
Podemos ensayar la proximidad entre la libertad que tenemos por medio de Internet y dialogar entre todos para mejorar.
Podemos instaurar de nuevo la justicia y el valor que se sostenían en la firmeza de nuestras costumbres y tradiciones que deben ser el ejemplo para un futuro inmediato y añoranza del presente.
Podemos hablar con los personajes de nuestros más castizos y españolísimos escritores, aprovechando las ideas, los conceptos, la fe, la confianza, el conocimiento y defensa de todo lo nuestro: la España eterna y gloriosa, obra de todos los que han poblado y trabajado, conquistado, forjado nuestra nación, única en el mundo por su cultura y sus conquistas en todo orden.
Podemos revivir a todos nuestros creadores en cualquier orden de perfeccionamiento.
Podemos dar vida a todas las obras de nuestros mayores en todo terreno: iluminando todos sus trabajos, y escritos o sus hallazgos, interpretándolos, comparándolos, buscándolos en espacio concreto, en corrientes, escuelas, saberes, encuentros, monumentos y esculturas…
Podemos debatir dialogando todas sus conquistas para hacerlas realidad en nuestros días.
Podemos buscar a ese interlocutor que está ausente, pero que lo necesitamos en todo nuestro trabajo; a ese receptor mudo y lejano, que lea nuestros clásicos y escritores y no se queje que no tiene tiempo.
Podemos estar retando a toda una cultura que se nos quiere arrebatar.
Podemos beber en unas fuentes prístinas y antiguas la clarividencia, la elevación y el orden en todo el quehacer de la vida.
Podemos embeber, empapar, impregnar de toda nuestra cultura grecolatina y hacer más asequible los lenguajes poéticos, filosóficos, científicos, históricos y geográficos de los cuales, como europeos, tenemos un acervo monumental de saberes y quereres.
Podemos ubicar todas la producciones literarias, ensayísticas, doctrinales, teológicas, filosóficas, científicas, médicas, farmacéuticas, homeopáticas, etc.
Podemos aceptar el todo, el bagaje auténtico que nos han transmitido y hacerlo vivo en el momento de la década primera del siglo XXI.
Podemos aprovecharnos de todo ese acervo de nuestros antepasados.
Podemos entender que el hombre es más libre, más rico y más capaz; y que podemos mudar con el correr de la vida, aletargando unas ideas, recogiendo otras, percibiendo cosas nuevas, rechazando con humildad aquellas en las que estaba dudoso o confundido.
Marbella, a 11 de julio del 2.010
Evaristo B. Lozano

EN AGRADECIMIENTO A ANDRÉ ÁRTABRO POR HABER TENIDO LA GENTILEZA DE ANIMAR A SUS LECTORES QUE SE DIGANARAN A PASAR POR MIS HUMILDES Y SENCILLAS BITÁCORAS QUE LO ÚNICO QUE PRETENDEN ES DAR UN POCO CALIDEZ Y AYUDA A LOS QUE ME LEYEREN: NO HAY MÁS PRETENSIÓN, NI MÁS QUERENCIA.
Tus palabras, querido André de Ártabro, me sirven para desentrañar un poquito lo que yo pienso sobre la amistad, y lo que dejaron nuestros clásicos grecorromanos y judeocristianos; amén de la pléyade de nuestros propios escritores que son base y luz de nuestras vidas:
Son dignos de la amistad AQUELLOS
En los cuales está la causa
De que sean amados:
¡ Género raro!
En efecto, todas las cosas preclaras
Son raras, exiguas:
No hay algo más difícil
Que encontrar algo que sea perfecto…
Pero la mayoría ni conocen algo bueno
En las acciones humanas,
A no ser lo que sea de provechoso;
Aman a los amigos a aquellos
Sobre todo de los cuales esperan
Obtener el mayor provecho.
Así carecen de aquella AMISTAD
Hermosísima y sobremanera natural;
Que debe ser buscada POR SÍ
y a CAUSA DE SÍ.
La Naturaleza nos da harto ejemplo de ello:
En las que vuelan, en las que nadan, en las agrestes,
En las domésticas, en nuestras mascotas,
En las feroces, basta contemplar los documentales
Del mundo animal, pues ellas mismas se aman,
Ya que esto nace juntamente con todo ser animado,
Del mismo género a los cuales se unen:
Todo ello lo hacen con deseo y con cierta semejanza
De AMOR HUMANO…
¿Cuánto más sucede esto por naturaleza
En el hombre, que no sólo el mismo se ama,
Sino que busca a otro, cuyo ánimo mezcle
Con el suyo de tal suerte que casi
Haga uno solo de ambos?
Pues justo es que uno mismo sea primeramente
Varón bueno, y luego, que busque otro semejante
Así mismo. En tales hombres puede confirmarse esta
Estabilidad de la amistad;
Pues hombres unidos por la benevolencia,
Después, se alegrarán con la equidad
Y con la justicia, y el uno emprenderá
Las cosas por el otro
Y no pedirá el uno jamás algo al otro,
A no ser algo honroso y justo,
Y no sólo se honrarán y amarán entre sí,
Sino también que se respetarán.
Pues quita el mayor ornamento de la amistad,
Quien quita de ella el respeto mutuo.
La amistad ha sido dada por la naturaleza
Como auxiliar de las virtudes.
Esta es la sociedad en la cual están todas las cosas
Que los hombres piensan que deben ser buscadas:
La honradez, la gloria, la tranquilidad
Y el gozo del ánimo: de suerte que, cuando estas cosas
Están presentes, la Vida es dichosa, y sin éstas no puede serlo.
Pues la amistad se desliza, no sé cómo,
Por las vidas de todos nosotros
La Naturaleza nada ama solitario
Y siempre se esfuerza por encontrar algún apoyo
El cual es el más dulce en cada amigo querido.
La misma Naturaleza declara con ciertas señales
Qué quiere, qué busca y qué desea,
Sin embargo nos hacemos sordos no sé cómo
Y no oímos aquellas cosas de las cuales
Somos advertidos por la misma Naturaleza.
Tenemos que evitar muchas causas de sospechas y de ofensas:
Las cuales ora evitar, ora suprimir, ora soportar,
ES PROPIO DE UN AUTÉNTICO SABIO CLÁSICO.
Única ofensa soportada aquella que tienda a que ya la verdad,
Ya la lealtad se conserve en la amistad.
Y que siempre esté presente la cortesía.
Apártese lejos la adulación auxiliar de los vicios;
Que no es digna, no sólo de un amigo,
Pero ni siquiera de un hombre libre.
Ciertamente, queridos amigos, pues de un modo
Se vive con un tirano,
De otro modo con un amigo.
Así como es propio de la verdadera amistad
No sólo amonestar, sino también ser amonestado,
Y hacer lo uno libremente, pero no ásperamente;
Y recibir lo otro pacientemente, no con repugnancia:
Así se ha de tener por seguro que ninguna peste
Hay, en las amistades, mayor que la adulación,
El halago y la excesiva condescendencia: pues nunca
Nos excederíamos en tachar con expresiones de censura
El vicio de hombres despreciables y pérfidos,
Que siempre tratan de agradar con sus palabras,
Pero que nunca dicen la verdad debida.
El disimulo es, ciertamente, vicioso en todo momento,
Pues no deja ver la verdad y la adultera;
Pero en nada repugna tanto como en la amistad;
Porque destruye la verdad, sin la cual la amistad
Se derrumba por completo.
Pues, siendo la quintaesencia de la amistad
El que varias almas vengan como a fundirse en un sola,
¿ Cómo va a lograrse esto cuando ni siquiera en una persona sola
Se encuentra un alma sola, es decir, siempre igualmente dispuesta,
Sino que es tornadiza, mudable y complicada?
Con diligencia, se puede discernir al amigo lisonjero
Y distinguirlo del verdadero, como se distingue siempre
Entre lo falsificado o fingido
Y lo auténtico y verdadero.
Incluso las asambleas populares, aunque se componen
De gente indocta, suelen ver la diferencia que hay
Entre un ciudadano demagogo, populachero,
Es decir, adulador y voluble,
Y otro constante, severo y grave.
Pues si en la escena, que tal puede considerarse una asamblea
Del pueblo, donde tanta cabida tienen las ficciones y apariencias
Acaba por triunfar la verdad con sólo que se la descubra
Y ponga de manifiesto,
¿Qué sucederá en la amistad, que estriba por completo en la verdad?
En ella, si no ves que tu amigo tiene, como suele decirse,
El corazón en la mano,
Y si tú no le muestras igualmente el tuyo,
No hay seguridad y confianza posibles;
Ni siquiera en amar o ser amado,
Puesto que se ignora lo que en realidad sucede.
La virtud es en todo caso amante de sí:
Pues ella misma se conoce muy bien,
Y se comprende cuán amable es.
Sin embargo, también los hombres más graves
Y constantes deben ser amonestados,
Para que apliquen su ánimo a fin de que no sean sorprendidos
Por una adulación astuta.
La virtud, no me cansaré de repetirlo, es la que concilia
Y conserva las amistades. Porque en ella se basan
La armonía, la estabilidad y la constancia de los sentimientos.
Cuando la virtud se descubre y manifiesta su luz,
Si ve y reconoce el mismo brillo en otro,
Dirígese hacia él y, al mismo tiempo,
Recibe su luz en sí; lo cual enciende en ambas partes
El amor o la amistad:
Que de amar tomaron uno y otra el nombre;
Y amar no es otra cosa sino querer al que se ama
Sin interés y sin buscar ningún provecho;
El cual, sin embargo, nace de la amistad como una flor,
Por muy desinteresado que uno sea.
Puesto que la vida y la naturaleza del hombre
Están dispuestas de manera que una generación
Nace de otra, el término de nuestras aspiraciones
Ha de ser llegar, por decirlo así,
A la meta en compañía de nuestros iguales
Que han comenzado la carrera al mismo tiempo que nosotros.
Mas, como las cosas humanas son frágiles y caducas,
Siempre tenemos que buscar algunos a quienes amemos
Y por quienes seamos amados:
Porque, sin amor y sin cariño, la vida pierde todos sus encantos.
En efecto, de todos los bienes recibidos por la fortuna o la naturaleza,
Nada tengo que pueda comparar con las amistades enraizadas.
Pues sus recuerdos viven muy presentes
Y los alimento y acreciento con la meditación y el recuerdo.
Hay concordias sobre muchos puntos del pensar del devenir
Vital y educativo, pasando por el cultural y el pensar occidental.
Estas cosas tuve, querido Andrés, para recordar
El buen hacer que con tu entrada me ha llevado
A todas estas disquisiciones, digresiones
Que a más de uno le llevarán a pensar y a encender la luz
Del intelecto y se ponga a cavilaciones de sentido común
Que ponga la virtud por las nubes de esta lluviosa primavera;
Pues sin ella, la amistad no puede existir,
Que fuera de ella, nada consideréis más excelente que la AMISTAD.
Todo esto es mi regalo a tu generosa invitación
A tus lectores para que pasen por mis bitácoras,
Y se hagan partícipes de lo que se explaya en ellas
Y mejoren lo expuesto, coparticipen en lo meliorizante
Que puede quedar un trabajo compartido.
Que sigan revoloteando por tus bellas composiciones.
Marbella, 17-24 de abril, SEMANA SANTA DEL 2.011
Evaristo B. Lozano

Me atrevo con unas breves palabras llenas del espíritu de Pasión de los tiempos de nuestro recordado Mariano José de Larra que es valor más permanente, más vivo y más actual de todo el Romanticismo español. Su sostenida actitud de inconformismo y rebeldía será siempre una lección para su pueblo, que es el español. Plantea que hay que transformar radicalmente con una idiosincrasia nacional, toda una cuestión de carácter. Observa, analiza y satiriza las costumbres de sus compatriotas, fustiga implacablemente su pereza, su indolencia sus malos modos, su vanidad satisfecha que les inhibe el esfuerzo por mejorar, su adulación al poderoso, su abstención de la cosa pública, su pasividad ante toda exigencia de vida nacional. Sus cuadritos de costumbres Larra, con ellos intentaba nada menos que una revolución. Son las costumbres de donde hay que arrancar.
(En otra entrada hablaremos de otros artículos).Ahora me quiero centrar en un joya que quiero compartir con todos los que me leáis. Él logra con su estilo llamarnos la atención en estos días de la SEMANA SANTA DEL 17 -24 DE ABRIL DEL 2.011 días llenos de intenso recogimiento y reflexión.
Intenta captar nuestra atención siguiendo nuestras imágenes sacras por nuestras calles, envueltas de azahares y damas de noche. Nos insiste en que debemos defender la libertad religiosa en la expresión de nuestros sentimientos religiosos y que la ciudadanía tan bien sabe expresar y manifestarse.
La ciudadanía llena nuestras calles y plazas con un fervor inusitado.
Nuestro poeta defendía que su pueblo, el español, no es verdaderamente libre mientras que la libertad no está arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.
No puede haber mayor libertad que ésta: manifestación plena de sus creencias y sus prácticas; pues reina en nuestro pueblo el sano modo de ser y de vivir la verdadera libertad.
Creo que la mayoría de nuestro pueblo vive la libertad y quiere que todos la respetemos.
Exaltemos el espíritu personal y cultivemos el culto a la libertad creadora, reflejo de la libertad que nos hemos dado en nuestros tiempos con la Constitución vigente.
La imaginación es la suprema facultad de la inteligencia, no ya sólo para comprender la realidad, bien negra, por cierto, sino para crear un universo distinto, en cuanto a lo político, financiero, educativo…; fruto del amor, entrega y del trabajo bien ejecutado. Una buena formación y educación y un gran respeto a la persona humana, podrían salvar las circunstancias actuales.
Estos versos que salen de su alma valgan para despertar la conciencia libre de nuestra sociedad española, como él recalcaba constantemente; y vengan a abrir sus ojos sobre tantas injusticias irritantes que consiente y a suscitar sus deseos, que están dormidos, de hacer acto de presencia y de intervención, como lo están haciendo en estas magníficas procesiones, nacidas de nuestra auténtica tradición.

" Tú que alteras el mundo,
el mismo, Señor, fuiste
que en el Gólgota alzado,
para borrar al hombre su pecado,
en rudo leño Redentor moriste.
Y la tierra tembló, y el claro cielo
de obscuridad cubrió sus luces bellas;
rasgó el templo su velo;
los muertos sus sepulcros agitaron,
y de las yertas losas quebrantadas
pálida frente pavorida alzaron;
y retembló el abismo.
Tú fuiste entonces el mismo
cuando a la faz del suelo y las estrellas,
hombre, débil morías
y Dios, el universo estremecías."

Lo dedico, en este momento, a la Gata Coqueta. a Amada Amante, a Maria Enriqueta, a Maricarmen García, a Enrique y Pepa, a Maria Ángeles, a Nicomedes, a Pepito, a Trini e hija, a ERZENGEL (sin noticia desde aquel comentario a la muerte de mi hermano, a Charo e hijos, y , a todos aquellos que sufren, soportan, se atribulan, lo pasan mal, sobrellevan, acongojan, angustian, duelen, resisten, penan, lo pasan moradas…queda abierto todo tipo de sufrimiento de nuestras personas humanas…
Para acompañar a los que sufren es difícil dar con un camino u otro, pero acertar y dar en la diana es muy difícil. Yo he pensado muy fríamente por qué el hombre sufre y sufre: fáciles respuestas no tenemos. El big bang viene y va, se acerca a unos y a los otros. No hay nadie sin que le roce el aire del sufrimiento. Al cabo de la escalera o a principio de la misma. No hay quién se libere de este devenir que con la mayor frecuencia golpea el yunque de la vida y nos trae el dolor y todo aquello que nos debilita el vivir.
Lo que verdaderamente sería digno de alabanza saber objetivar toda nuestra sabiduría en alcanzar toda la dicha del alma y ésta no se puede proporcionar, sino convirtiéndola en un estado de justicia, de paz y de luz en medio de todos los ajetreos de nuestro entorno y de todas las tempestades de la vida.
Nuestra alma debe variar dondequiera que sea y nos movamos;
porque nuestro entendimiento es el alma que percibe lo que nos pasa;
la sensibilidad a flor de piel es el alma que siente, lamenta, se apesadumbra,
se conmueve, se consterna, se contrista, se duele, se emociona, se entristece;
la memoria es el alma que se acuerda de tantos y tantos moratones;
la imaginación es el alma que pone color, pintura, colorido, animación,
viveza, alegría, ideario, en las diversas vicisitudes;
el juicio es el alma que juzga la situación creada;
la voluntad es el alma que elige en todas las situaciones, estados,
tesituras, coyunturas, condiciones;
nuestra alma en estas circunstancias toma la forma de pensamiento,
que es indivisible y tenemos que animar a su característica inmortal
que nos ascienda a la perfección del ser justo y bueno,
que conlleva toda nuestra virtud.
Ponderemos la rectitud y practiquemos la virtud.
El saber, la magnanimidad y la energía son los lazos universales.
La formalidad, la generosidad del alma, la sinceridad, el celo
y la bondad constituyen la virtud perfecta.
Nos dice Sócrates que debemos ser virtuosos y sabios, por ser la sabiduría y la virtud los dos únicos bienes positivos de la vida, puesto que uno y otro son igualmente eternos, como eterno es Dios de quien ambos proceden.
Nada se asemeja a un alma como una abeja. Esta va de flor en flor, como aquélla de estrella en estrella. La abeja lleva la miel como el alma la luz.
Pongamos ponderada razón en todos nuestros principios y reine en nuestros afectos.
La imaginación, cuando es verdadera, es una de las facultades que resisten mejor la acción de los años. En el ocaso de la edad, las inteligencias vigorosas parecen como que dan a sus obras los más bellos colores del otoño. La inteligencia es una admirable ama de casa: un día u otro saca partido de todo lo que ha recogido y clasificado en su hogar.
¡Seamos hogares hacendosos! ¡Que la risa nos vuelva a llenar! Enjuiciemos los temas, las cuestiones, las afecciones, las enfermedades, lo anómalo de manera alegre, presentando todas estas cosas desde un punto de vista que provoque la risa es contemplar la realidad con buen humor y buen temple. Tomemos el espacio que nos corresponda y caminemos observando nuestras realizaciones.¡ Ante el espejo cóncavo contemplemos esa nuestra realidad!
Ahora más que nunca necesitamos la más perfecta expresión de la exuberancia del gusto y de la pasión por la vida.
MARBELLA, 25 DE MARZO DE 2.011