sábado, 1 de agosto de 2015

REFLEX DEL TIEMPO




Los ojos se me están cerrando…en estas horas caducas dedicadas al futbol
me están  atando al sueño de la inactividad del espíritu que conllevan una cuasi muerte de voluntades y quereres. Me cuesta irme a dormir sin garabatear estas líneas que llenan las primeras  del día después. No quisiera dormir para no despertar. El despertar se engendra al torbellino del devenir más inmediato. Tal vez los miedos del dormir y del despertar confluyan en un mismo acto.
            Una luciérnaga del jardín me despide con un adiós muy luminoso y en un abrir de ojos un beso aletea en la sombra cálida de la noche. Todo un acontecer que llena el beso de la luz en la penumbra de la noche: dos se funden en un beso de amor y dolor. Donde existen dos hay dolor, y, sin embargo, la vida surte de entre dos bien acoplados y llenos de vigor humano.
            No quiero dormir, porque me temo los despertares, pues hay despertares que engendran muertos-vivos y vivos-muertos.
            Es  vida de luz, de centella y de fogón medio apagado, fuego entre cenizas y medio fuego que va muriendo de su obstinación: es esta sociedad que confunde la soberbia y la ambición, escarbando siempre en la misma llaga… La avaricia es plena y aborricada de cabestros y vulpianas acciones. Las megas y las fobias entrelazan todos los hitos de la farsa canallesca del fin de siglo. El acervo de situaciones y apetencias, ese montón de arriesgados vituperios van arrinconando en el exterior de la vida ese afán-deseo de que el tiempo acabe y el gran silencio comience.
            Hablemos en la vasta noche, azulada noche. Paguemos el tributo a la noche, a los miedos, a las sombras.
            La agonía de la trama vuelve a verse cuando sobre el tapiz se ve destejerse y el cuerpo vive ya su propia sombra y sabes que el orgasmo es una autismo que tienen el amado y el amante y que sientes su terror coparticipante y que se precipita hacia uno mismo… Por todo lo que tienes y lo que eres y aún así, desconfío de mi  propia entrega, pues, tal vez, nunca he dado nada mío; sino tiempo perdido y bostezo apesadumbrado.
            En la noche…, lloros, quebrantos, silencios…
            Todo un mundo palpitante...    
Todo un mundo sobrante de apetencias…
Bostezo. .. Llega mi hijo.
Son las dos y veinte minutos de un reloj obsequio de Cortefiel.
Un mosquito revolotea mi aire…la noche está muy avanzada…la noche se estremece misericordiosamente.
Noche sonámbula de sombría mirada.
Ya es tarde, voy a la cama;
la luz azul descansa;
todo huele a noche: a ti y a mí,
aunque te has alejado
de  mí y yo de ti.
Hay luna en esta noche!
Luz azul en el hito del tiempo.
En el jardín recién replanteado,
Muro arriba suben las buganvillas
Y los arrayanes.
Rosas no hay en el jardín;
Y en el corazón, remansa
La luz azul que en este momento
Se hace rosa  y carmín;
Fuego brota en el aceifar de mi ventana
Y  este sabor a sangre en el amor,
Deja atalaya de mi ventana
Que la brisa de esta noche
Se lleve este recuerdo,
Y haga vaivén de mis recuerdos
Que siempre tengo.

Sombra, sombras de oníricos sueños
Que un día fuisteis en mi vida;
apaciguad mis ansias, mis anhelos
y  ayudadme a descansar,
a equilibrar mis neuras
para que el nuevo amanecer
me encuentre vivaz
para una nueva aventura
que es la cotidianeidad del vivir.
¡Que surjan nuevos vientos!
¡Que llevan lejos este mi recuerdo
Que en este momento anhelo!,
¡Este recuerdo que vuelve!
Y, ¡ siempre vuelve!
Hay luna en el azul,
Hay luz azul.
Hay esperanza porque el jardín
Está verde y desprende mil
Fragancias: ¡Vive, huele, profundiza!

La vida siempre es una experiencia vital
Del nudo del teatro de la vida.
Voyme a la dura cama,
Como la arcilla dura en el campo.
Duran las cosas simples:
Su vivir puede ser siempre triste,
Pero también puede ser honrado su vivir.
Voyme a la dura cama,
Pero quiero que el irme sea
Un paso sosegado que dure en el tiempo.
En medio de la noche, un grito
Se oye:- Mortales, no perdáis la esperanza.

No os equivoquéis:
Pero sabed que casi siempre
Nos equivocamos en aquello
Que más queríamos.
Cansino paso me lleva a la dura cama,
Voy contando mis pasos…
Uno, dos, tres…
Así he vivido yo
Uno, dos tres…
Con una vaga prudencia…
Uno, dos tres,..
Como velero sin demasiado timón.

-Cloc, cloc
Es la puerta del habitáculo
Cloc, cloc…
-         Responde la noche:
-         ¿Vienes ciego o te empuja el sino?
-         Silencio. El corazón palpita.
-         Siento la sangre correr por mis venas.

-¡ Qué bueno este deambular
Pensando y reflexionando!
¡He llegado y he atravesado
El dintel de mi habitación!
Cierro la puerta, como se tira el día,
Estoy en el interior con un gesto
Entre somnoliento y aburrido;
Me estremece la mano
Como cuando despego la hoja de fatalidad
Del tiempo, de su levedad;
Sabiendo que este día feneciente
Es igual a otros y yo lo sé.

Sigo sintiendo lo extraño de mis pasos;
Enciendo la tenue luz de mi mesilla;
Compruebo que todo está en su lugar…
Así como se repetirán uno y otro año…
Me despojo con respetuosa tristeza
De las leves ropas, como lo hiciera
Cualquiera  que de la vida se fuera.
Vuelvo a mirar el jardín tras los cristales;
 Miro los libros sobre mi mesilla,
Me siento a la orilla de la cama
Y me siento solo,
Solo humanamente;
Definitivamente solo
Por la igualdad de todo…lo sé.;

Y, ahora, quisiera yo saber
Para qué sirven tantas cosas…
Para qué empiezan a ser,
Para qué crecen tanto y tanta,
Para qué crecen, para qué vibran,
Se mueven, se reproducen y mueren!!!

Veamos la vida en su realidad.
Pero para ello, quiero, ahora
Descansar:

Ahora, me gustaría inquirir el para qué sirve
Este silencio embargante!
Este enlutado de viuda de pueblo,
Este silencio que arredra,
Que, llegado el tiempo, se duerme
En el no existimiento…

Estoy a punto de ensoñarme
La pequeña luz, que es como un vano de penumbra,
Con  la que se contempla mi perfil,
Se adormecen mis neuronas para , por fin,
 se  vayan reparando.
Se percata que se cierran los mis ojuelos,
Todo va cayendo, lo mío y lo vuestro…
¡Oh mortales!
¡Despertad el seso!...

Sigue cayendo todo lo que me era propio,
Lo que parecía estar liberado…
Sigue yéndose al garete…
Lo descolorido por la cruel vida…
Lo que parecía humano, cierto y débil,

Sigue cayendo:
Como las más tenues plumas
De canario volador;
De colibrí vibrante y multicolor…

Me voy durmiendo sin cuenta,
Pero tiempo hubo en donde los fantasmas
De la noche hicieron lanzar
Lloros y quebrantos,
Pesadillas sin cuento…

El sueño se profundiza.
Es un algo que transmite humano sudor…
La inocencia de la noche
Cubre los cuerpos de los humanos.
¡Humanos!, descansad.

Otro día será…

Marbella 9.08.1998
EBL


1 comentario:

  1. ME ESTOOY PLANTENDO QUE TEXTOS MUY EXTENSOS NO VOY A IR PONIENDO; PUES CHOCAMOS CON EL FACTOR TIEMPO Y LAS GANAS DE LEER CON SATISFACCIÓN TAL CÚMULO DE CONCEPTOS.
    HAY QUE DAR SIMPLES Y APETITOSAS FLORES DE FLORESTAS CERCANAS. nO OBSTANTE ME PROPONGO CORTOS Y APETITOSOS
    PÁRRAFOS. NO OBSTANTE, ES UNA ATMÓSFERA ONÍRICA INTERESANTE. UN BESO

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